Transfeminismos. Jornadas Feministas Estatales de Granada 2009
Esta coordinadora es una red de grupos de mujeres que funciona en forma asamblearia y está abierta a los distintos grupos feministas. A través de esta coordinadora se intercambian experiencias, se impulsan debates y actividades sobre temas relevantes para los grupos que participan en ella. La Asamblea de Mujeres de Granada, que se constituyó en 1975, fue la organizadora de este evento junto a otros grupos que tomaron su impulso de las I Jornadas Feministas celebradas en la clandestinidad en Madrid, en aquellos años.
Cuatro mil participantes asistieron a las Jornadas del 2009, que convocaron a mujeres, lesbianas, feministas de trayectoria, feministas noveles, heterosexuales, extranjeras, españolas, transexuales, travestis y figuras históricas de todas las identidades. Todo ello merced al impulso del grupo Conjuntos Difusos, en el que hay varias integrantes que fueron parte de la Asamblea de Mujeres de Granada y al que también pertenece la activista trans y académica Kim Pérez, referente indubitable del movimiento trans y el activista trans Astrid Suess, quienes organizaron varias mesas sobre temática transfeminista no binaria en las Jornadas de este año.
Astrid Suess viene de las filas del movimiento queer, aunque ahora dice situarse mejor en la política de la identidad, asumiéndose como trans no binario. Su participación en estas Jornadas como ponente y organizador de varias mesas ha sido valiosísima para debatir y avanzar con la inclusión de la temática del género no-binario. El objetivo de Conjuntos Difusos es crear un espacio de debate vivencial, no sólo teórico, en el que se visibilicen las diversas formas no-binarias de ser y vivir la sexualidad, el género y el deseo, de una manera afirmativa y reivindicativa.
Otros grupos trans que estuvieron presentes en las jornadas con valiosos aportes fueron Acera del frente, con Juana Ramos y Alira Araneta; Guerrilla Travolaka, con Miguel Missé; Medeak de Donosti y MassMedeak de Bilbao, entre otros. Cabe destacar a su vez la presencia de Laura Bugalho, activista gallega, con una larga trayectoria de trabajo en el tema de inmigración; Belissa Andía, del Secretariado Trans Mundial de ILGA, y Elizabeth Vázquez, del Proyecto Transgénero de Ecuador.
En la inauguración, durante el discurso parodia de Lola Van Guardia, se hizo alusión a los temas trans, a través de los diálogos que sostenía una madre feminista y su hijo trans. Las Jornadas asumieron el tema trans en diferentes mesas. La mesa redonda “(Des)identidades sexuales y de género”, de la tarde del primer día, inauguró el debate con la participación de Juana Ramos “En busca de la esencia perdida: las identidades desde una perspectiva trans”; Elvira Burgos, “Transdeseante: la aventura de la identidad”, y Gracia Trujillo, “Identidades, estrategias, resistencias”.
Las mujeres trans lesbianas también aportaron con el debate, como la ponencia “Lesbianismo y otros deseos trans diversos” de Juana Ramos. En la mesa “Construcciones múltiples de géneros y cuerpos” se tuvo una presencia de lujo con Kim Pérez (Conjuntos Difusos) y Elisabeth Vásquez Blanco (Proyecto Transgénero). En la discusión sobre el no binarismo participaron Kim Pérez, Belissa Andía Pérez, Miguel Misse (Guerrilla Travolaka) y Miriam Sola (Colectivo Medusa). También se debatió sobre la despatologización y autonomía corporal, las redes y acciones contra la transfobia y por el derecho a la identidad, en el marco de la reciente campaña Stop contra la patologización de la identidad de género.
Es gratificante observar cómo el transfeminismo concitó buena atención de las Jornadas feministas, al punto que también hubo la queja de que se le había prestado mucha atención; sin embargo, este tema no es nuevo en las Jornadas de Granada, se viene debatiendo por activistas trans pioneras desde 1993, lo cual es un aliciente para seguir en la lucha.
La gran pregunta planteada en las jornadas es quién es el sujeto del feminismo, es decir, quién hace el feminismo: ¿la mujer? ¿las mujeres en su variedad? ¿otros sujetos afines? Es claro que cualquier sujeto, gracias al proceso de liberación de género iniciado por las mujeres hace doscientos años, puede ser sujeto del feminismo. Puede ser que muchos de estos sujetos no nos definamos como mujeres ni como hombres, sino quizá como trans, en un sentido muy abierto, intersex o andróginos, en un largo etcétera que nos quita realidad, como manifestó Kim Pérez.
Nos sentimos muy complacidas con la alta afluencia a los espacios en que se presentaron las mesas sobre transfeminismos, por la mucha emotividad que se desplegó y por el apoyo recibido de feministas y de otras mujeres que no se etiquetaban como tales. Se trata de un buen corolario para el debate sobre la inclusión de la identidad trans en el feminismo que también se discutió en el XI Encuentro Feminista Latinoamericano y de El Caribe, en México, en marzo del 2009. Sabemos que la incorporación del tema no siempre fue fácil, pero el resultado obtenido en Granada nos da fuerzas para seguir en la lucha, para consolidar alianzas con distintos sectores sociales, principalmente el sector de jóvenes en el que el tema ha tenido una tremenda receptividad. En este punto, nuestro sentido general es que ya no es posible disputar el ingreso de la población trans al espacio feminista y ello nos llena de regocijo y fuerzas.

